Montando un gambario

Por karo

En este tema trataremos todo lo relativo a montar un acuario para gambas (en otro aparte veremos cómo introducir los animales y el mantenimiento que lleva, una vez ciclada nuestra urna).
Esperamos que sirva para meter el gusanillo de las gambas a los que andáis indecisos por montar o no un gambario.

Gambario de 40 l. Fotografía de Robertolga

CÓMO EMPEZAR UN GAMBARIO DESDE CERO

Vamos a hacer un repaso de lo que necesitamos para tener nuestro minimundo acuático habitado por gambitas…

  • Urna
  • Calentador
  • Ubicación
  • Filtro
  • Grava
  • Decoración (piedras, troncos…)
  • Plantas
  • Iluminación
  • Abonado y CO2
Gambario de 38 l. Fotografía de Aitorlaguna

MONTAJE DEL GAMBARIO

Una vez que ya tenemos todo lo que necesitamos… vamos a ponernos al lio:

– Sitúa la arena o la grava que anteriormente has lavado. Lo ideal es que la pongas formando una pequeña pendiente, de tal forma que si miras el acuario de frente te quede como dos dedos frente a ti y tres dedos en la parte trasera del acuario. Esta pequeña subida crea un efecto óptico de profundidad y parecerá que el gambario es más grande de lo que es en realidad.

– Añade un poco de agua con cuidado, volcándola sobre un plato o superficie que frene la fuerza para que no te desparrame la grava.

Gambario de 63 l. Fotografía de Davidmadrid

– Coloca la decoración, plantas, piedras y troncos si los hubiera. Si las plantas son compradas en tienda y vienen en una macetita, has de retirarla cortándola con unas tijeras, y separar las raíces con cuidado eliminando una especie de espuma que viene con ellas. Lávalas bajo el grifo y haz un repaso de las hojas por si llevaran huevos de caracol.

– Termina de llenarlo, hasta el marco superior, y pon los aparatos eléctricos a funcionar; es normal que el agua esté turbia al principio pero en poco tiempo el filtro hará su trabajo y dejará el agua cristalina.

Neocaridinas en gambario de 28 l. Fotografía de Sublimation

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Sobre planorbis y planórbidos. Forma y colores.

Por Gallemer

Fotografía de Chanti.

La familia Planorbidae es la familia más grande de caracoles pulmonares acuáticos. A diferencia de la mayoría de los moluscos, la sangre de estos caracoles contiene hemoglobina a base de hierro en lugar de hemocianina a base de cobre lo que les permite respirar oxígeno de manera más eficiente que otros moluscos.

(…)

No poseen branquias, en su lugar tienen un pulmón. Realmente son un «retroceso» de la evolución: caracoles acuáticos que se adaptan a vivir en la superficie y en un momento dado, deciden volver nuevamente al medio acuático, pero tienen que seguir respirando oxígeno saliendo a la superficie cada cierto tiempo.

No poseen opérculo (tapa) y tienen el cuerpo pequeño pero con unas antenas largas y finas.

Fotografía de Rul.

Aunque algunos tienen forma de lapa (aquí tenemos un tema para ver los caracoles lapa más habituales), el resto tienen una concha muy similar: son conchas planispirales (aplanadas) con un crecimiento siniestral (hacia la izquierda), aunque en ocasiones podría parecer destral (hacia la derecha) porque tienen más elevada la aguja y el ombligo hundido.

Dentro de esta familia existen varias subfamilias, y cada una con una cantidad muy numerosa de géneros; pero nos vamos a centrar tan solo en unas pocas especies que son las más habituales en nuestros acuarios, aunque todas tienen el mismo nombre común: todas son «planorbis».

No existe reproducción cruzada entre distintas especies de planórbidos.

Fotografía de AquaManu.

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