Betta splendens (betta, luchador de Siam)

Por Lucero

Fotografía de dg_91

Natural de la parte central de Tailandia, aunque se puede encontrar también en la cuenca del Mekong, Vietnam, Camboya, Laos y en diferentes países como Indonesia, Malasia o Singapur, e incluso en Centroamérica: Brasil, República Dominicana o Colombia.

Vive en arrozales, charcas y pantanos, donde las aguas son poco profundas y tranquilas, pero generalmente fangosas y deficientes en oxígeno. El pez betta respira dentro del agua a través de las branquias, pero también puede tomar oxígeno del aire mediante un órgano auxiliar que tiene, llamado laberinto. Gracias a ello es capaz de sobrevivir un corto período de tiempo en pequeños charcos o zonas embarradas.

El cuerpo es alargado y presenta características aerodinámicas que le ayudan a desplazarse libremente entre la vegetación de su entorno natural. Está provisto de escamas que protegen su piel contra el ataque de parásitos, infecciones u otras pequeñas lesiones.

Fotografía de karo

Sus aletas son muy extensas y ocupan un gran volumen, especialmente en los machos. Existen ejemplares que tienen aletas con una gran variedad de formas y tamaños; aletas cortas, aletas largas, ejemplares con una única aleta caudal extendida 180º (media luna – Halfmoon), variedades con dos aletas caudales (doble cola – Doubletail), ejemplares en los que los radios de la aleta caudal sobresalen por encima del borde de la misma (corona – Crowntail), o incluso variedades donde se combinan varias de estas características (Halfmoon doble cola, Halfsun, Over Halfmoon, Over Halfmoon Plakat, etc).

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Introducción a la genética de los peces Betta

Por VIRLAK 67

Fotografía de RUL

No cabe duda de que el pez Betta es uno de los que ofrece una mayor variedad de colores y espectaculares formas de sus colas y aletas.

Podemos encontrar ejemplares con un patrón unicolor, con un patrón bicolor, con patrón mariposa, con patrón mármol o con patrón multicolor…

Fotografía de Karo
Fotografía de Gorri

Además hay genes que confieren una mayor o menor iridiscencia en el color base. Lo mismo ocurre con otros genes que aportan una mayor o menor opacidad…

Si a todo esto sumamos que además del color también hay un código genético distinto para cada una de las formas de las aletas y colas… es fácil de aceptar que existen más de 26.000 combinaciones posibles.

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